lunes, 27 de enero de 2020

LA GESTIÓN DE CAMBIO, CLAVE EN EL PROCESO DE TRANSFORMACIÓN DIGITAL


He tenido la oportunidad de ver temas de transformación digital en más de una empresa. Eso me da la certeza de que no existe una sola receta para transformar. Es muy importante buscar visiones, ideas y experiencias más allá de la compañía a la que pertenecemos, pero tenemos que tener en conciencia de que esas experiencias serán una inspiración más que una fórmula.

Hay un capítulo en la transformación que es crítico y que muchas veces es olvidado a causa de la ansiedad por ejecutarla rápidamente. Me refiero a la “gestión del cambio”. Infelizmente cuando hablamos de gestionar el cambio viene a la cabeza "comunicar bien los cambio". Realmente comunicación uno de los capítulos más importante pero no es el único. Gestionar el cambio es tener una visión del futuro y crear planes de acción para mitigar los impactos que vienen con una transformación.

Utilizaré como ejemplo una transformación ágil para ilustrar el artículo, pero el concepto se aplica a cualquier otra parte del proceso transformador.

He visto empresas cuya estrategia implica en un ciclo de implementar una célula (cada hexágono de la gráfica), probar el concepto, escuchar (feedback) y evolucionar (Ajustar). Y no está mal. Pero la falta de una visión del modelo operativo “futuro”, hace que la transformación avance sin un rumbo bien definido, de esta manera la empresa pierde eficiencia y no estará preparada para el impacto que generará la transformación.

(En cada célula se replica el proceso de la primera)

Es en ese momento que se hace muy importante la disciplina de gestión del cambio, aquella que empieza a mapear los impactos que se generan por causa de la transformación, y crea planes de acción para reducir los efectos en lo posible.

Esos planes de acción se hace importante porque en la medida que crezca el número de equipos ágiles, otros procesos existentes en la empresa encajarán en el nuevo modelo. Entonces se hace necesario cambiar procesos del entorno para que los equipos funcionen bien, generando una retroalimentación de cambios en procesos que habilitarán el crecimiento de más equipos.


(De manera que la transformación avanza la gestión del cambio se puede ir sumando la participación de otras áreas de la empresa)

Siempre utilizo el ejemplo de un proceso de compras que normalmente toma meses e implica la participación de muchas áreas de la empresa. Cuando bajamos ese proceso a un equipo agile que tiene sprints (iteraciones) de 2 semanas, no sería posible hacer una entrega en ese período de tiempo cuando el área responsable de compras tarda 2 meses (4 sprints para un equipo agile) en realizarla.

La misma situación pasa en muchos procesos claves de una empresa (presupuesto, gestión de demanda, gestión de desempeño, selección de personas, etc)

La gestión de cambio siempre va un paso delante preparando a la empresa para lo que va venir, convirtiendo la transformación en un cambio incremental como un espiral. Cuanto más se cambia el proceso y cultura, más se habilitarán oportunidades, y se reducen los riesgos del cambio.

Es siempre importante recordar que la incertidumbre es el más grande enemigo del cambio, y que gestionar bien los cambios que van venir, ayuda a reducir los impactos que la incertidumbre genera.



Claudio Rodríguez Olivera
Gerente de Transformación Digital
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