viernes, 26 de febrero de 2021

LA EDUCACIÓN NO PRESENCIAL, GRAN SOLUCIÓN

El concepto de educación manejado desde hace años, colocaba como requisito sine qua non la obligatoriedad de asistencia al centro educativo, independientemente del nivel que se cursara.

Desde los inicios del deletreo para aprender a leer que aparecían por ejemplo en el libro Mantilla, o en el libro Jardín, pasaban por la práctica del aprendizaje vigilado y dirigido de manera abnegada por el respectivo maestro.

Luego en la secundaria con la asignación de un profesor para cada materia, se luchaba contra las tres Marías de entonces (física, química y matemáticas), pero, jamás ninguna de ellas se desprendieron de esa mano guía del profesor.

Para aprobar los exámenes además de cumplir con el porcentaje mínimo de asistencia, había que “comerse” algunos problemarios denominados “biblia” en cada una de las áreas; por lo menos en los tres primeros niveles de la llamada educación gratuita y obligatoria, en lo que fue la Venezuela normal hasta la década de los noventa.

Por la diversidad de opciones universitarias ofrecidas por cada alma mater para la satisfacción de la apetencia de conocimientos, debe reconocerse con dignidad las oportunidades brindadas por esas honorables casas de estudio y dignar el mérito a sus insignes profesores por el invaluable esfuerzo y dedicación al servicio de la educación como denominador común, siempre bajo el criterio de la presencia obligatoria, para poder avanzar.

Al igual que el resto de las actividades, con la aparición de ese gran motor generador de las más grandes transformaciones del mundo llamada tecnología, la educación no podía permanecer estática de cara a esas transformaciones universales. 

El giro experimentado con la educación fuera del aula tradicional de clases, hacia la educación manejada desde cualquier lugar con sencillos teclados o sofisticadas herramientas tecnológicas conectadas al mundo satelital, se logró transformar definitivamente el concepto del estudio presencial limitado de participantes, llevándolo a la participación exponencial e ilimitada del derecho humano a la educación.

La educación a distancia no es propiamente de estos últimos tiempos, a tal efecto la Universidad de Salamanca, a través del Grupo de Investigación en InterAcción y Elearning (Grial), en el estudio dedicado a la introducción al Elearning, despliega una importante Reseña histórica de la formación a distancia.

Ella permite adentrarnos en algunas informaciones interesantes acerca de los orígenes de la educación a distancia, los cuales según la reseña, se remontan a la Grecia Clásica, cuando comenzó a cultivarse el fenómeno de la epistolografía (escritura de cartas), que en muchos casos poseían un propósito formativo cuando las misivas iban dirigidas a discípulos, familiares o amigos que se encontraban a distancia o que leerían las misivas pasados varios años.

El primer ejemplo documentado de formación por correspondencia (nombre que heredará por muchos años la formación a distancia) se remonta al siglo XIX, cuando el profesor C. Philipps publica en la Gaceta de Boston un anuncio ofreciendo material de enseñanza y tutorías por correspondencia. Entonces corría el año 1828.

En 1840, Isaac Pitman inicia un sistema de enseñanza de taquigrafía por correspondencia, basado en el envío de tarjetas y la recepción de los ejercicios de los alumnos para su corrección.

En 1843 se funda, de hecho, la Phonographic Correspondence Society, la que podríamos considerar la primera institución “reglada” de formación a distancia. Esta sociedad se encargaba de recibir, corregir y enviar los ejercicios de taquigrafía de los alumnos que seguían el curso por correspondencia.

En 1903, Julio Cervera Babiera funda en Valencia la Escuela Libre de Ingenieros. Se esperó hasta el año 1962 cuando se inicia la etapa del bachillerato radiofónico.

En 1972, sólo un año después de la creación de la Open University británica, se crea la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), actualmente uno de los mayores centros de formación a distancia del mundo.

En Venezuela en el año 2000, luego de la convicción de que se avecinaba una serie de inconvenientes en el área educativa, las cuales fueron tempranamente avistadas de manera muy bien calculadas para el corto plazo por el Dr. Eloy Albarrán Torres, quien con su acertada manera futurista de adelantarse a la tormenta, tomó la decisión de fundar el Centro Internacional de Educación Continua (CIDEC).

Este centro de estudios inició dictando clases presenciales de licenciaturas, maestrías y doctorados, desde una plataforma excepcionalmente adaptada al nuevo milenio y con el firme objetivo de convertir la educación tradicional en estudios no presenciales. Estos ideales se lograron en cortísimo tiempo, haciendo feliz a una importante población de participantes que hoy día se cuentan por miles diseminados por el mundo. Cumpliendo Eloy de esta manera con el permanente deseo soñador que le desvelaba la preocupación de llevar la universidad a la casa de todos aquellos que no podían llegarle a ella.

De ese majestuoso sueño de Eloy Albarrán han participado muchas personas, unos como estudiantes o participantes, otros como facilitadores, otros como trabajadores administrativos y otro grupo muy privilegiado que tuvo o hemos tenido la suerte de formar parte de las listas en las áreas antes señaladas. Toda esa gama de personas vinculadas a CIDEC, lo convirtieron no solamente en una plataforma de formación profesional, si no en un terreno marcado por las huellas de importantes hombres y mujeres que ejercen la profesión en cualquier parte del mundo respaldada con el orgullo que contiene el sello de este importante centro educativo, convertido hoy en un imperio del aprendizaje a distancia. https://campusvirtual.cidecedu.com/

Otro aspecto importante de la educación a distancia se focaliza en el empoderamiento que pueden lograr aquellos profesionales que sin necesidad de buscar nuevos títulos universitarios, aspiran más bien perfeccionar un área determinada de la profesión o actividad laboral que realizan, participando de las oportunidades brindadas por ejemplo por IDEM (www.soyidem.com), con el Ingeniero Joycer González a la cabeza.

IDEM, es una de las más importantes direcciones en la web que se ha diferenciado en el tiempo con el perfeccionamiento tecnológico en el uso de las distintas bondades que ofrece su excelente metodología.

Su mayor empeño está abocado a la formación definitiva de los profesionales que guiarán los destinos de la vida Post Pandemia a través de una tecnología conectada con la nueva realidad terre-espacial-marciana, que el mundo tecnológico espera para los próximos años. 

IDEM (www.soyidem.com), se ha especializado en el desarrollo del aprendizaje digital. Este medio digital de aprendizaje, bajo el criterio de la tecnología del futuro ha logrado fortalecer las competencias intrínsecas en muchos profesionales. Para el logro de sus objetivos, ha contado con el acompañamiento permanente de excelentes docentes, facilitadores, tutores, mentores o simplemente protectores para el éxito de su formación, quienes felizmente han logrado el cumplimiento de sus metas.

Para IDEM, “el acompañamiento continuo” a pesar de ser un proceso Online, se mantiene presente, logrando cercanías humanas sin permitir a sus relacionados sentirse lejos de quien le acompaña en su formación profesional. Por ello el conocimiento que brinda está técnicamente dirigido para que las nuevas generaciones no cometan los mismos errores cometidos hasta ahora por los expertos, especialmente en el área del emprendimiento.

En este 2021, acertadamente pudiera comentarse que ninguno de los excelentes promotores de la educación a distancia, llegaron a imaginarse que por encima de todas las estrategias académicas puestas en práctica por ellos, se iban a consolidar los estudios “obligatorios desde la casa”, producto de la pandemia del covid-19, que nos encerró a ideólogos de la educación a distancia, instructores y participantes sin tomar en cuenta el tiempo a invertir en las nuevas horas académicas por venir.

Definitivamente, ahora será difícil ver a una persona frente a otras treinta pidiendo silencio para pasar una lista de asistencia, y en su lugar, las pantallas de los equipos tecnológicos registraran en tiempo real a los que se encuentran conectados para la realización de las videoconferencias, que en Venezuela anteriormente vía telefónica se acostumbraba a decir, “et ita, ut iam relatum est, hes ‘non agitantem currus”, y que para beneficio de la persona se traduce, “fulano de tal ya se reportó, no está echando carro”.


Jaime E. Peñaloza Durán
Doctor en Derecho Internacional
Docente y especialista en resolución de conflictos

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